Cambiar las contraseñas periódicamente. Exigir contraseñas de calidad. No dejar las contraseñas guardadas en el disco duro. Confiar la gestión de la red a un responsable. Diseñar un protocolo del uso de la red. Controlar las operaciones y transaciones, en horario no habitual por ello. Establecer una política adecuada de copias de seguridad.
Aplique estas medidas de seguridad para empresas. Piense en su seguridad
|